Dolor de muslo

El dolor de muslo cada vez es más frecuente en la sociedad de hoy en día.

Por un lado, las largas jornadas laborales sentados en una silla provocan dolores en la parte posterior del muslo que se irradian hacia la pierna o la cadera. Por otro lado, la irrupción del mundo del fitness y del running ha contribuido a que haya cada vez más deportistas aumentando así las lesiones musculares y traumáticas asociadas.

Distensión de los Aductores

En el caso del muslo al haber tantas lesiones y todas ellas por diversas causas no es fácil diagnosticar los diferentes dolores que se presentan. Además, la sintomatología de las lesiones algunas veces suele ser muy parecida y otras veces las pruebas de imagen no consiguen dar la información necesaria para realizar un diagnóstico certero. Por ello, existe una aplicación basada en la última tecnología en inteligencia artificial, la cual te puede ayudar a descubrir tu lesión:

Por ello, existe una aplicación basada en la última tecnología en inteligencia artificial, la cual te puede ayudar a descubrir tu lesión:

PATOLOGÍAS PARA EL DOLOR DE MUSLO

Dolor muscular o traumático

Las lesiones musculares o traumáticas tienen una serie de características que facilitan su diagnóstico y tratamiento.

Dolor muscular

En el caso de las lesiones musculares si es por sobrecarga el dolor aparecerá progresivamente con la actividad. En cambio, si el dolor es por un tirón o una rotura muscular el dolor empezará repentinamente. Además, si la rotura es grande puede aparecer un hematoma. En ambos casos, la realización de actividad física o la activación muscular empeorará los síntomas.

Además, existe otra serie de lesiones relacionadas con la musculatura de la cadera y de los glúteos y es la presencia de puntos gatillos en esta musculatura. Estos puntos gatillos son contracturas que se presentan en los músculos e irradian el dolor hacia el muslo. Los puntos gatillos en la musculatura posterior de lumbares y de glúteos irradian el dolor hacia la parte posterior del muslo. En cambio, los puntos gatillos en el psoas iliaco, el tensor de la fascia lata y en los cuádriceps irradian el dolor hacia la parte delantera del muslo

Dolor por traumatismo en el muslo

Las lesiones ocasionadas por un traumatismo son fáciles de distinguir, ya que el paciente se quejará de que ha recibido un golpe y la zona se presenta hinchada con un hematoma.

dolor de muslo
dolor nervioso del muslo

Dolor nervioso o circulatorio

En el apartado de dolor de muslo por otros problemas clasificamos las lesiones en función de si su causa es del sistema nervioso o del sistema circulatorio.

Compresión del nervio en el muslo

En cuanto a las lesiones nerviosas podemos diferenciar la compresión de dos nervios claramente.

Por un lado, la compresión del nervio ciático que produce dolor en la parte posterior del muslo que se irradia hacia el pie. Esta compresión puede estar a la altura de la salida del nervio por la columna vertebral provocado por una hernia o protrusión conocido como ciática. También, puede estar la compresión por el paso del nervio por el músculo piramidal conocido como el síndrome del piramidal.

Por otro lado, la compresión del nervio femoral produce dolor en la parte anterior y lateral del muslo. Esta compresión se produce a la altura de la ingle y es provocada por el ligamento inguinal.

Dolor circulatorio

En cuanto a los problemas con el suministro sanguíneo, la enfermedad arterial periférica produce un estrechamiento de las arterias suministrando una irrigación deficiente a las piernas. Esta disminución de la irrigación produce que el paciente refiera calambres al caminar cortas distancias teniendo que pararse para recuperar. Es por ello, que se conoce como el síndrome del escaparate.

También, puede existir un coagulo de sangre por un reposo prolongado en la cama, inmovilización prolongada de una extremidad, etc. Este coagulo de sangre si se encuentra en la superficie no suele causar problemas graves, pero si se encuentra en una vena profunda puede ser peligroso, ya que puede causar una embolia pulmonar.

¿Dónde te duele en el muslo?

El dolor de muslo que se irradia a la pierna suele ser causado por el nervio ciático. Este nervio sale por la columna lumbar y recorre toda la pierna hasta llegar al pie, por lo que cuando hay una irritación del nervio el dolor se refiere en todo su recorrido.

  

El dolor de muslo que se irradia a la rodilla puede ser por dos razones. Por un lado, por razones nerviosas tanto en el caso del síndrome del piramidal como en el caso de la compresión del nervio femoral. Por otro lado, por los puntos gatillos presentes en la musculatura que pueden irradiar el dolor desde los muslos hasta la rodilla.

 

El dolor de muslo y cadera principalmente suele estar causado por los puntos gatillos tanto a nivel lumbar como glútea.

 

El dolor de muslo al caminar se suele relacionar con 3 causas principales. Por un lado, puede ser un tema muscular, ya sea por un tirón o una rotura muscular, puntos gatillos, etc.

Por otro lado, puede ser por un tema nervioso que con la actividad se intensifica el dolor. En estos casos el dolor suele ser punzante y se puede seguir el recorrido del dolor con el dedo.

Por último, por la disminución de la irrigación a la pierna por la enfermedad arterial periférica. En este caso el paciente siente calambres e incapacidad para seguir caminando con la necesidad de parar para recuperarse. Esto se suele dar a partir de los 50 años en personas fumadoras y con sobrepeso.

 

Tratamiento para el Dolor de Muslo

El tratamiento para el dolor de muslo suele ser eficaz una vez identificada tu lesión. 

Para saber cuál es tu lesión te recomendamos hacer uso de nuestra inteligencia artificial para evaluar tus síntomas y así poder aplicar un tratamiento específico en la recuperación de tu lesión consiguiendo los mejores resultados.

Las técnicas para la recuperación más aplicadas son las siguientes:

REPOSO:

Dejar que el tiempo cure la lesión no suele ser la mejor opción. Aunque el reposo es fundamental, hay que combinarlo con alguna otra técnica para que la lesión se recupere correctamente, ya que, sin un tratamiento específico, el tiempo de recuperación se alarga y pueden surgir complicaciones que derivan en dolores crónicos.

MEDICACIÓN:

La medicación es otra forma de disminuir el dolor, pero no te va a aportar ninguna mejora más allá. Aunque puede ser eficaz para los procesos inflamatorios y analgésicos, una lesión hay que abordarla desde diferentes puntos de vista trabajando mediante ejercicios y terapia manual. 

FISIOTERAPIA:

La fisioterapia es la forma más completa para afrontar este tipo de lesiones. Sus técnicas aparte de aliviar el dolor y disminuir tus síntomas, ofrecen ejercicios personalizados para fortalecer la musculatura, asegurar una recuperación completa y prevenir futuras lesiones.

PATOLOGÍAS PARA EL DOLOR DE MUSLO