Dolor de pantorrilla

Hoy en día el dolor de la pantorrilla es cada vez más común, ya que se realizan más actividades como correr o caminar largas distancia que predisponen las lesiones de la parte posterior de la pierna. Esto se debe a que el músculo que más participa en dichas actividades es la musculatura de la parte posterior de la pierna (gemelo y soleo). En la mayoría de los casos se debe a una contractura o sobrecarga de dichos músculos, aunque en los dolores más crónicos la patología más prevalente es la tendinopatía del tendón de Aquiles. En los casos más graves puede que haya una trombosis venosa, síndrome compartimental o una rotura del tendón de Aquiles. Por ello, en el siguiente artículo vamos a explicar cómo diferenciar las patologías mencionadas. 

Existe una aplicación basada en la última tecnología en inteligencia artificial, la cual te puede ayudar a descubrir tu lesión:

PATOLOGÍAS PARA EL DOLOR DE PANTORRILLA

Dolor de pantorrilla al andar

En dolor de la pantorrilla al caminar es el síntoma más común. En la mayoría de los casos se debe una contractura del gemelo que genera sensación de rigidez de la musculatura. En dolor se aumenta al andar y se disminuye al sentarse o al estirarlo. En los casos más graves puede que haya una arteriopatía periférica que consiste en un estrechamiento de las arterias que disminuye el flujo sanguíneo. Dicha lesión genera dolor de pantorrilla, sensación de quemazón o fatiga muscular. En las primeras fases dichos síntomas se reproducen al andar distanciar largas o al caminar cuesta arriba, pero en fases más avanzadas puede que los síntomas aparezcan cada vez más rápido pudiendo doler hasta en reposo. En este último caso se recomienda acudir al médico. 

Dolor de pantorrilla al despertar

El dolor de pantorrilla por la mañana es el síntoma más común de una tendinopatía del tendón de Aquiles o también conocida como tendinitis del tendón de Aquiles. En las fases más agudas se presenta una inflamación del tendón y en las fases más crónicas una degeneración del tendón. El síntoma más frecuente es el dolor en la parte inferior de la pantorrilla (talón) especialmente en los primeros pasos al levantarse de la cama disminuyéndose con el paso de los minutos. Es una lesión muy común en las personas que realizan deportes como correr o saltar (baloncesto, balonmano, volleyball, etc.). Si hemos aumentado la intensidad de entrenamiento de manera repentina, dicho tendón puede que no sea suficientemente fuerte como para tolerar la carga de entrenamiento y se lesione. En las primeras fases de la lesión, el dolor se disminuye al realizar el calentamiento y aumenta al terminar la sesión de entrenamiento. En las fases más avanzadas el dolor no disminuye con el calentamiento y además se aumenta con la actividad física.

También, puede existir un coagulo de sangre por un reposo prolongado en la cama, inmovilización prolongada de una extremidad, etc. Este coagulo de sangre si se encuentra en la superficie no suele causar problemas graves, pero si se encuentra en una vena profunda puede ser peligroso, ya que puede causar una embolia pulmonar.

Dolor de pantorrilla al correr

El dolor de pantorrilla al correr en la mayoría de los casos se debe a dos causas. Por ejemplo, si tu dolor ha ido aumentando progresivamente quiere decir que es causa de una sobrecargar muscular por un aumento de la frecuencia o el volumen de entrenamiento. Si tu dolor ha comenzado repentinamente y has notado un pinchazo en la pantorrilla, la lesión más propensa es la rotura muscular del gemelo. La rotura del gemelo se caracteriza por sentir una pedrada en la parte posterior de la pantorrilla causada por un movimiento brusco de la pierna, falta de descanso o incorrecta alimentación. 

Dolor de pantorrilla en reposo

La causa más frecuente del dolor de pantorrilla en reposo en las personas de la quinta sexta década de vida son las varices. Consiste en una dilatación de las venas que genera una disminución del retorno sanguíneo conllevando una acumulación de sangre en las venas. Las manifestaciones clínicas de las varices son pesadez de las piernas, hinchazón, calambres en la pantorrilla y dolor al estar en reposo. Las patologías venosas mejoran al caminar, con el frío o al mantener las piernas en alto.También, puede existir un coagulo de sangre por un reposo prolongado en la cama, inmovilización prolongada de una extremidad, etc. Este coagulo de sangre si se encuentra en la superficie no suele causar problemas graves, pero si se encuentra en una vena profunda puede ser peligroso, ya que puede causar una embolia pulmonar.

Dolor de pantorrilla irradiado

El dolor irradiado más común hacia la pantorrilla es el del nervio ciático que puede causar dolor desde la espalda hasta el pie o sensación de hormigueo desde la parte posterior de la rodilla hasta el talón. Otro de los síntomas más frecuentes son la debilidad de la pierna o dolor punzante de la pantorrilla dificultando el ponerse de pie o comenzar a caminar. El dolor se aumenta al estar sentado o estar de pie durante mucho tiempo. El dolor disminuye al caminar o al estar tumbado. 

Tratamiento para el Dolor de Pantorrilla

El tratamiento para el dolor de pantorrilla suele ser eficaz una vez identificada tu lesión. 

Para saber cuál es tu lesión te recomendamos hacer uso de nuestra inteligencia artificial para evaluar tus síntomas y así poder aplicar un tratamiento específico en la recuperación de tu lesión consiguiendo los mejores resultados.

Las técnicas para la recuperación más aplicadas son las siguientes:

REPOSO:

Dejar que el tiempo cure la lesión no suele ser la mejor opción. Aunque el reposo es fundamental, hay que combinarlo con alguna otra técnica para que la lesión se recupere correctamente, ya que, sin un tratamiento específico, el tiempo de recuperación se alarga y pueden surgir complicaciones que derivan en dolores crónicos.

MEDICACIÓN:

La medicación es otra forma de disminuir el dolor, pero no te va a aportar ninguna mejora más allá. Aunque puede ser eficaz para los procesos inflamatorios y analgésicos, una lesión hay que abordarla desde diferentes puntos de vista trabajando mediante ejercicios y terapia manual. 

FISIOTERAPIA:

La fisioterapia es la forma más completa para afrontar este tipo de lesiones. Sus técnicas aparte de aliviar el dolor y disminuir tus síntomas, ofrecen ejercicios personalizados para fortalecer la musculatura, asegurar una recuperación completa y prevenir futuras lesiones.

PATOLOGÍAS PARA EL DOLOR DE PANTORRILLA